lunes, 22 de julio de 2013

El papa emprende su viaje a Río de Janeiro para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud

Ha sido despedido por el presidente del Gobierno, Enrico Letta

 El papa llevaba personalmente una bolsa negra de viaje

 Río de Janeiro acoge del 23 al 28 de julio la XXVIII edición










RTVE.es


20.07.2013


El papa Francisco ha llegado a Río de Janeiro, donde presidirá desde la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) católica, a la que se espera que asistan en torno a dos millones de jóvenes desde este martes 23 al domingo 28 de julio.


El avión del Pontífice ha aterrizado en el aeropuerto Galeao/Antonio Carlos Jobim de la ciudad brasileña sobre las 16.40 hora local (20.40 hora peninsular) de este lunes procedente de Roma, donde fue despedido por el presidente del Gobierno italiano, Enrico Letta.


La comitiva de vehículos en que el papa Francisco se ha desplazado desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad y ha quedado quedó acorralada por el tráfico de la segunda mayor metrópoli brasileña y por una multitud que ha querido saludar al Pontífice, por lo que ha tenido que parar algunos minutos.


Un error de los guías condujo a la comitiva por los carriles de una céntrica avenida que había sido bloqueada, pero en la que decenas de vehículos estaban detenidos, y no por los carriles que estaban despejados para el paso de la delegación oficial.


La equivocación dejó a la comitiva parada unos cinco minutos junto a decenas de autobuses, lo que fue aprovechado por una multitud para intentar acercarse al Papa, que incluso así mantuvo la ventanilla abierta para poder saludar.


El papa ha volado acompañado del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone; del Sustituto (número tres del Vaticano) de la Secretaría de Estado, el arzobispo Giovanni Angelo Becciu; o los cardenales Marc Oullet, canadiense, presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, y Joao Braz de Aviz, brasileño, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada.


En Brasil está previsto que se unan el arzobispo de Río de Janeiro, Orano Joao Tempesta; el cardenal presidente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, Raymundo Damasceno Assis, y el cardenal Stanislaw Rylko, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, del que dependen las JMJ, y el nuncio, Giovanni D'Aniello.


También le acompañan el Maestro de Ceremonias Pontificias, Guido Marini; su médico personal, Patrizio Polisca; el organizador de los viajes papales, Alberto Gasbarri; miembros de la seguridad del Vaticano y más de medio centenar de periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión.


Recorrido de la comitiva



Desde su salida del aeropuerto el Papa abrió la ventanilla del vehículo blindado que lo transportaba para que las personas pudieran verlo y para poder saludar con la mano y bendecir a quienes lo esperaban en las calles.


Los policías en traje civil que corrían junto al vehículo tuvieron numerosos problemas para apartar a los más animados, algunos de los cuales llegaron a tocar la mano del Pontífice.


Los guardaespaldas permitieron que una mujer con un bebé en sus brazos se acercara hasta el vehículo y Francisco tomó al menor con las manos y lo introdujo unos segundos al automóvil para poder besarlo.


Posteriormente el Papa llegó a la catedral, donde subió a un papamóvil abierto y sin blindaje con el que inició un recorrido por algunas calles del centro de la ciudad, una actividad que inicialmente no estaba prevista en la agenda oficial.


Tras su primer encuentro con la población, Francisco se dirigirá al Palacio de Guanabara, la sede de la gobernación de Río de Janeiro, para la ceremonia protocolaria de recepción y para un primer encuentro privado con la presidenta Dilma Rousseff.


Segundo viaje del papa Bergoglio



Este es el segundo viaje del papa Bergoglio (el pasado 8 de julio viajó a la isla italiana de Lampedusa, a un centenar de kilómetros de las costas de norte de África) y el primero internacional, tras ser elegido papa el pasado 13 de marzo.


Durante este viaje, el pontífice realizará 17 intervenciones públicas en la capital brasileña, entre saludos, discursos y homilías. Se trata de la primera JMJ de Jorge Bergoglio desde su elección como papa y supone su regreso a su Latinoamérica natal.


Francisco ha calificado a las JMJ como "semana mundial de la juventud", por el gran número de participantes que se esperan. El papa ha animado a los jóvenes asistentes a buscar a traves de la fe "qué tienen que hacer con sus vidas y cuál es el camino que deben tomar".


Para la semana están planificadas más de 600 actividades, entre las que se encuentran visitas a puntos turísticos emblemáticos y peregrinajes conocidos como "itinerarios de la Fe", que consisten en visitas guiadas a las 34 iglesias de la ciudad. En la agenda también se encuentran actividades de teatro, música, danza, exposiciones que presentan obras del Museo del Vaticano y un ciclo de cine y fe.


Brasil, expectante



Según el Secretario de Turismo de Brasil, Sandro Fernandes, con la visita del Papa, se estima que los casi dos millones de turistas inyectarán unos 539 millones de dólares en Brasil. Los gastos de hospedaje y alimentación se prevee que sumen más de 295 millones de dólares.


Guilherme Franco Netto, director del Departamento de Vigilancia Ambiental y Salud del Ministerio de Sanidad, ha recordado que los servicios sanitarios están preparados para identificar epidemias y actuar para garantizar el buen desarrollo de las JMJ.


Asimismo, el plan de seguridad ha previsto que un total de 14.000 policías velen por la seguridad de los jóvenes asistentes a la cita de Brasil, entre los cuáles se encuentra personal del Ejército, de la Fuerza Aérea, de la Policía Civil, Militarizada, Federal y de Carreteras, Cuerpo de Bomberos, Guardia Patrimonial y Guardia Suiza.


Francisco es el tercer Papa que visita Brasil. Juan Pablo II lo hizo en cuatro ocasiones y Benedicto, una.


La Jornada Mundial de la Juventud es la reunión bianual de jóvenes católicos de todo el mundo creada por Juan Pablo II en 1984. En ediciiones posteriores se ha celebrado en Roma (1985), Buenos Aires (1987),Santiago de Compostela (1989), Czestochowa (Polonia, 1991), Denver (EEUU, 1993), Manila (1995), París (1997), Roma (2000), Toronto (2002), Colonia (2005), Sidney (2008) y Madrid (2011).


Seguridad en la visita al santuario de Aparecida do Norte



La Policía Militarizada (PM) del estado de Sao Paulo ha detonado una bomba de fabricación casera encontrada en uno de los baños del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Aparecida, en la ciudad de Aparecida do Norte, el mayor santuario mariano sudamericano que este miércoles será visitada por el Papa Francisco, informaron hoy fuentes policiales.


El artefacto, que tenía una envoltura parecida a la que se usa con dinamita y una mecha, fue encontrado el domingo por personal de la Fuerza Aérea Brasileña(FAB) durante una inspección previa a la visita del papa, prevista para el miércoles.


"Se trataba de un artefacto casero y de bajo potencial lesivo", con "un cuerpo de plástico y envuelto con cinta adhesiva", divulgó hoy en una comunicado la PM, que aclaró que el baño en el que fue encontrada la bomba no sería usado por los fieles durante la misa que oficiará el papa el próximo miércoles.


La FAB accionó al Escuadrón Antibombas del Grupo de Acciones Tácticas Especiales de la PM, encargado de detonar el explosivo. "Vale resaltar que episodios semejantes (como la detonación de artefactos sospechosos) formaban parte del entrenamiento de las fuerzas de seguridad movilizadas en Aparecida y en ningún momento la vida de civiles fue puesta en riesgo", apuntó la nota.


La seguridad en Aparecida do Norte estará a cargo de unos 5.000 hombres de todas las fuerzas de seguridad, con unas 200 patrullas dotadas de equipos de defensa incluso contra ataques químicos.